Pa mi saca!

Voy a confesar algo que tirará por los suelos (una vez más) mi pobre y maltrecha reputación, ganada a golpe de post por cierto. Sé que después de esto, para muchos terminaré de caer en desgracia pero allá voy: Me cuesta lo que no está escrito dejar propina. Ya está dicho.

No voy sobrada de money, más bien al contrario, y cada euro de propinilla lo dejo con un dolor que te cagas, al tiempo que pienso: “Me iría tan bien para el café de mañana ese eurito…” Todos los días como fuera de casa. Procuro comer muy económico: un sólo plato, algún día bocadillo… a pesar de ello, eso el sueldo no me lo compensa en absoluto, así que cada céntimo que consigo rascar me supone que el finde pueda salir a tomar algo con mi pareja y a comer a algún sitio, que es el único capricho que me doy. Si echo cuentas, todo euro me hace falta.

Hoy he ido a hacerme la cera (hala, otra intimidad al ciberespacio) y le he dejado propina, y ayer tomé un chocolate en un sitio que está muy bien de precio y también le dejé propinilla. Pero el sábado estuve comiendo en un restaurante en el que considero me tomaron el pelo (mucha fusión y plato enorme pero salí que me hubiera comido una tortilla de patatas de postre bien a gusto), bueno, pues no dejé propina. De castigo me dejé la tarjeta de crédito, así que hay que volver a por ella, lo que me da un corte…

De todas mis amigas y compañeras de curro, soy la única que suelo dejar propina en la pelu, lo cual me sorprendió en grande cuando me enteré. Aún así, si en alguna ocasión no lo hago salgo del sitio en cuestión a hurtadillas, como si me fuera sin pagar, ya ves tú.

Total, que cuando dejo me duele y si no dejo me avergüenza. ¿Porqué señor tengo yo estas diatribas tan tontas?

 

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Published in: on noviembre 30, 2009 at 6:41 pm  Comments (6)  

Vivir sin miedo

Las películas de terror no me asustan. Las películas sobre la maldad humana me aterrorizan. En un nivel bajo (respecto a otras horripilantes que prefiero ni nombrar) estarían “La naranja mecánica”, “Funny games”, y ya subiendo pondria “Irreversible”. Es un miedo racional, de lucha por sobrevivir, por estar atenta y temer bajar la guardia. Sólo a veces no tengo miedo.

Me asusta la gente, su capacidad de odiar y provocar dolor. Me da miedo pensar en lo frágil que soy, en lo fácil que es hacerme daño físico (emocional más, por supuesto). Miro las noticias y me asombro del nivel de crueldad que somos capaces de alcanzar los humanos entre nosotros, hacia los animales, sobre la naturaleza…

Hace un rato respondí a alguien: “No tengo miedo, tengo hambre”. Y entonces me di cuenta de que hay gente que no puede decir lo mismo porque además de miedo tiene hambre. Estas personas no buscan ya vivir sin miedo sino sobrevivir a él.

Muchas veces, y creo que ya lo he dicho en otras ocasiones, pienso que no soy apta para divagar por este mundo. Es un pensamiento muy duro porque quién llega a él suele tomar decisiones drásticas pero no es mi caso. Soy muy consciente de que hay gente tan frágil como yo, gente honesta, tranquila, alegre… gente con la que vale mucho la pena compartir este mundo injusto y esta vida corta.

Se puede vivir sin miedo y yo muchas veces lo consigo. A pesar de todo.

Published in: on noviembre 24, 2009 at 10:14 pm  Comments (2)  

No tengo tiempo

PEIXOSApenas tengo tiempo de escribir en mi blog porque estoy con una asignatura de la Uned que se llama Comunicación y me obliga a poner en ella gran parte de mi escaso tiempo. Me encanta el temario y el tipo de trabajo que hay que hacer, sólo que hay un pequeño problema: tengo 6 asignaturas más que debo intentar mirarme por las noches. Durante el día, el trabajo me mantiene más de 10 horas fuera de casa y por las noches tengo mucho por hacer, como todo el mundo. Intento sacarlo todo p’alante pero cuando ya llevas hechos vídeos, comentarios de fotos, comparaciones de informativos, menciones de películas para esa asignatura de comunicación te das cuenta de que, un día más, no te quedan ánimos para comentar en tu blog que el pedir que suelten a  los delincuentes bajo chantaje o se pague un rescate te parece un sinsentido (ea, ya entré yo también a hablar del “Alakrana”). Si la cosa les funciona así de bien no me extraña que no se dediquen a otra cosa. Y me gustaría decir que entiendo a las familias, claro que sí, yo también haría como ellas pero, por otra parte, no puedo aceptar que a mi gobierno se le culpe del asalto a un barco que faenaba fuera de las aguas vigiladas y protegidas ni que se le exija que se doblegue a los caprichos de unos secuestradores descerebrados por la droga pero, eso sí, comandados por gente con traje desde Londres. Y para cerrar el capítulo sólo recordaré que, cuando los terroristas secuestraron a M.A. Blanco (qué días más tristes aquellos) al que sólo se podía salvar de una muerte anunciada si se reagrupaba a los presos de la banda en Euskadi, ni una sola voz se alzó para exigir al gobierno de entonces esta reagrupación. Ni mucho menos después, cuando ya se produjo el asesinato, se culpó a nadie excepto a los asesinos.

Y que no se me malinterprete, por favor. Estoy pendiente cada día de la situación, escucho cada noticia sobre ello y me alegro cada vez que parece que la cosa va a terminar bien. Sólo entiendo que hay que dejar trabajar a los que saben con quién se codean, a los que conocen los métodos y las maneras. Y ese trabajo exige silencio de ambiente, no ruido que entorpece y da alas, e ideas, a los malos.

Pues eso, que no tengo tiempo de hablar de esto ni de nada. Y así se queda este pobre blog: Descuajaringado del todo.

Published in: on noviembre 9, 2009 at 8:17 pm  Comments (3)