La mala educación

Hay que estar al loro!
Hay que estar al loro!

Me he hecho una lista de los comercios a los que no debo ir a molestar. Me refiero a esos en los que los/las despendientes/as se dirigen a mí como si en realidad estuvieran hablando con alguien que está situado detrás de mí, o peor aún, en sus zapatos. Tiendas donde no consideran siquiera necesario levantarse de la silla y apagar el cigarro para atenderte, o que en cuanto te ven indeciso pasan de ti.

También tendré que dejar de llamar al carpintero que para recortarte una puerta te deja las manos y los zapatos marcados en la pared blanca y la esquina de yeso del salón astillada, al electricista que te deja sin luz porque le faltaba una pieza sin importancia que ya traerá otro día, al de la calefacción porque ni siquiera puede avisar de que vendrá dos semanas más tarde.

Y por último, me comprometo a revisar la cuenta antes de salir de los bares, restaurantes y hoteles aunque quede feo de narices. En dos días nos cobraron de más en tres establecimientos: un bar, un hostal y un restaurante y este finde en una hamburguesería. Con el recuento de ticket he conseguido retener unos 50€. No está mal, ¿verdad?

Me rindo, ya no quiero sentirme ofendida por la falta de profesionalidad y educación de la gente que trabaja cara al público. Renuncio a esperar un trato amable porque he llegado a la conclusión de que no hay para más.

Y no le echen la culpa a la crisis, por favor, que eso ya viene de antes.

Anuncios
Published in: on noviembre 11, 2008 at 6:16 pm  Dejar un comentario  
Tags: , , , ,

Viva el mal, viva el capital!!!

Mujer sabia, ésta.

Mujer sabia, ésta.

Hace muchos años que la Bruja Avería nos inculcaba sus slogans a base de gritos. En su extraordinaria maldad, gozaría enormemente al saber que con una pequeña parte de la inyección económica suministrada por los países ricos a los bancos, se podría acabar con el hambre y las necesidades básicas (agua, medicinas) de los países más pobres. Qué paradoja, ¿verdad? Los pudientes hablan de inyecciones económicas mientras los pobres no tienen vacunas sanitarias.

Cuando la banca ha obtenido beneficios, éstos no han redundado en lo público pero eso parece no importar. Y esta es otra de las cosas que no entiendo. Y más dudas que me “acechan”: Si las grandes empresas de automoción, las grandes constructoras y los derivados de ellas, han ido obteniendo enormes beneficios en tiempos de bonanza, ¿Cómo es posible que no tengan ahora capacidad económica ni siquiera para despedir a sus trabajadores con su correspondiente liquidación, o de pagar a sus acreedores y no provocar con su desfachatez (aka suspensión de pagos) un efecto dominó devastador? Es que estamos hablando de millones de euros en ganancias, señores, que no es que hayan desaparecido en inversiones de futuro sino en cambios de titularidad para no poder ser reclamados.

Este tema entraría en mi categoría de “Cosas que si me las cuentan no me las creería”. Hay muchas más pero ya las iré soltando poco a poco, que si no es que te hundes en la depresión, macho. Y no es pa menos.

Published in: on octubre 24, 2008 at 12:46 pm  Comments (4)  
Tags: , , , , ,